Ian Loxsley

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Ian Loxsley

Mensaje por Ian Loxsley el Jue Dic 08, 2011 1:47 am



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Ian Loxsley


Sobrenombre Todavía no piensa en alguno...
Edad 25 años
Lugar de origen Nottingham, Inglaterra
Estado civil Soltero
Ocupación Está interesado en trabajar alguna tienda de música, mientras tanto es voluntario en el hospital y se mantiene con algunos trucos de magia (?)
Preferencia sexual Heterosexual
Residencia actual En algún lugar de Storybrooke…
Avatar Hunter Parrish
Raza Humano
Cuento al que pertenece Robin Hood


Descripción psciológica


Ian Loxsley… podrían describirlo bastantes palabras – no todas serian buenas – y eso parece no importarle mucho, al menos.

Desde muy pequeño, tuvo la necesidad de aprender a vivir con lo que pudiera obtener en las calles… o de las personas -rápido comprendió que debía tener dedos muy hábiles- a las que él consideraba no les causaba daño alguno si les desaparecía el reloj, o la cartera, por mencionar algún ejemplo. Supone, es gracias a eso que ahora logra adaptarse a casi cualquier situación con grata facilidad, por supuesto todavía hay algunos momentos -y personas- que logran descolocarlo, aunque procura no manifestarlo -seria dar señales de sus debilidades, y eso es algo realmente innecesario -
A logrado convertirse en alguien muy seguro de sí mismo con el paso del tiempo -maduro de golpe, uno duro y que dejo huella, aunque después de unos años dejo de doler - de no ser así, continuaría siendo el mismo chiquillo inseguro que temía a lo que podía aparecer debajo de su cama.

Desarrollo un sentido del humor sarcástico e irónico, con el que siempre ha logrado sacar de sus casillas a cualquiera si se lo propone; un desvergonzado de nacimiento.

Generalmente es responsable, pese a eso, no suele tomarse la vida demasiado en serio -podría ser cualquier cosa, menos un amargado - Suele tomarse bastante tiempo en analizar y observar a la persona que tiene enfrente - aunque está no sea de su agrado – para lograr comprender cómo debe tratarla para ganarse su confianza - o distraerlo lo suficiente para hacer magia - A pesar de que es una persona intuitiva por naturaleza e imprudente por convicción, suele pensar dos veces las cosas antes de hablar, a menos claro que se encuentre molesto o sumamente preocupado, sobre todo si se trata de algún tercero al que le tiene aprecio. Frescura y naturalidad destilan por cada poro de su piel cuando inicia una conversación, además debe hacerlo si su intento es ganarse la confianza de la gente si sabe que necesitara de ella.

Se fastidia con las conversaciones aburridas ya que odia la simpleza y es fanático a los retos y las complicaciones, pues se lo toma como una nueva adversidad a vencer y en eso hasta ahora ha tenido talento. Es un poco dramático sólo para molestar y enfatizar algunas cosas. No es alguien que sea muy positivo, pero es de la idea que hasta las cosas malas siempre dejan algo que aprender. -bueno o malo, eso ya no le importa... mucho -

Es perseverante y paciente, aprendió - a la mala- que la desesperación no lleva a nada bueno - sabe ganarse la confianza de la gente, aunque en ocasiones no la merezca dado que siempre busca la manera de salir beneficiado, pero cuando su lealtad está con alguien siempre será de esa manera. Pocas son las personas que logra entablar una estrecha relación con él –además de su hermano y de la extraña de Ari - en parte a la gran desconfianza que le tiene al mundo - seguro habrá gente mucho, mucho peor que él - y en la otra porque su extraña infancia le enseño que la soledad era menos peligrosa que alguna persona con interés de por medio.

A pesar de que no suele ser de muchos amigos -con pocos y confiables le basta- su nobleza, es una de sus más grandes debilidades, logra meterlo en líos muy a menudo, pues siempre ofrece su ayuda aunque en un principio no tenga muy clara la manera de darla.

En sus ratos libres le gusta ir a correr -es lo suficientemente vago para hacer otra clase de ejercicio - y es veloz, cosa que agradecía siempre que era descubierto en alguno de sus trucos, cosa que ahora ya no sucede, pero que de pequeño era muy constante. O también gusta de pasar el rato leyendo un buen libro y escuchar música, la cual es una de sus más grandes aficiones; le gusta cantar, pese a que no es el mejor cuando lo hace, quizás por eso prefiere seguir aprendiendo a tocar algunos instrumentos.

En ocasiones es bastante inquieto, suele decir que su cabeza siempre está pensando en lo siguiente que hará.

Reconoce que es manipulador y que no siempre actúa de buena manera, aunque esa sea su intención, pero si de algo está orgulloso es de hasta donde ha llegado - algo que todavía no sabe con certeza - por sí mismo y a su talento como pick-pocket, lo que en lugar de avergonzarlo le hace sentir bastante bien.



Vestuario Actual y Descripción Física


Nunca se ha medido con exactitud –demasiada pérdida de tiempo – pero dado que suele mirar ligeramente hacia abajo cuando se encuentra en grupo podría decirse que esta por encima de la altura promedio. De espalda ancha y brazos levemente trabajados, sospecha que debajo de la ropa bien podría lucir algunos músculos –si al menos le importara – se mantiene en forma a pesar de que nunca ha pasado ni media hora intentando hacer algún tipo de ejercicio, supone que su físico se lo debe a aquellas tardes –varios años atrás- en las que pasaba corriendo, brincando y escapándose de la gente, además también obtuvo un par de piernas bastante fuertes y una gran agilidad.

Posee el cabello dorado, un poco apagado, con el que se recuerda desde muy pequeño, espeso y rebelde, sobre todo lo último ya que la mayoría del tiempo parece decidir por sí solo como de peinado estará. De facciones finas –algo que nunca acaba de gustarle- y bien definidas; ojos grandes y grisáceos, muy engañosos, dependiendo su humor –y de la persona- podrían mostrar una cálida mirada llena de sinceridad o, por el contrario, ser un pequeño remolino de frialdad e hipocresía. De nariz pequeña y respingada finalizando su rostro con una mandíbula rígida que ya nada tiene que ver con los suaves rasgos de su niñez.
Si bien Ian puede considerarse una persona atractiva, no es algo de lo que suele preocuparse o presumir –aunque eso no significa que no saque provecho de ello- a penas y pasa tiempo eligiendo la ropa que decidirá usar durante el día; un par de jeans y una camiseta cómoda si sólo ira a dar algún paseo por el lugar, o pantalones formales y camisa acorde -sin siquiera molestarse por las arrugas que presenten- si la ocasión lo amerita, incluso, se ha atrevido a usar una que otra corbata, aunque casi siempre quiera tirarla en el primer bote de basura que se tope en su camino.



Historia



Si bien hay recuerdos que tiene grabados tan fervientemente en su cabeza, hay otro que no recuerda, o prefiere no hacerlo, su familia es un gran ejemplo de ello, pero siempre lo hace, siempre…

Recuerda a su madre hermosa y cálida. Siempre adornando su rostro – joven y como de cuento de hadas - con una sonrisa embriagadora -algo que dicen él heredo- justa aunque, en ocasiones, Ian y su hermano lo dudaran, pero ¿qué se podía esperar de chiquillos intrépidos que esperaban no recibir castigo alguno después de una travesura? Solía contarles historias obre un bello lugar lleno de personajes extraños, aunque nunca les dijo si ese lugar existía o sólo era una historia inventada para mantenerlos ocupados.

Y siempre la recordara así –bella y cariñosa- pese a aquella enfermedad que poco a poco le fue consumiendo hasta llevarla al único lugar que restaba; el cielo, o eso esperaba el menor de los Loxsley.

Después de esa pequeña tragedia –fue feliz, les decía su padre- cuando Ian apenas cumpliría los 5 años recibieron un golpe todavía peor, la empresa de su padre quebró –al igual que su corazón después de la partida de su esposa- lo que los fue hundiendo de a poco. Richard –el nombre de ese hombre que es su mayor ejemplo a seguir – hizo hasta lo imposible por darles a sus hijos una vida digna. Esta demás explicar que no lo logro. Antes de que Ian cumpliera seis años, su padre fue asesinado por uno de aquellos malditos prestamistas.

Cedric, el hermano mayor, se vio en la necesidad de cuidar de él y su hermanito –era el hombre de la casa con tan sólo ocho años – aprendiendo a sobrevivir sin la ayuda de nadie –y sin nada- no fue fácil, pero poco a poco lo fueron consiguiendo.

Cedric e Ian eran como las dos caras de una moneda, mientras que el mayor prefería obtener un poco de dinero después de pasar bastantes horas haciendo favores a los comerciantes, vecinos y cualquier persona que se dejara convencer, Ian aprovechaba el aire de inocencia que le quedaba para mendigar a ratos y cuando eso no le resultaba probó su suerte robando, la primera vez la recuerda como algo doloroso; le habían descubierto justo con la mano en el bolsillo, pero después de algunos años supo desarrollar ese talento o al menos aprendió que debía elegir a personas mayores; ellos no corrían tan de prisa y podía dejarles con rapidez, sólo por si acaso.

Y si bien esas diferencias los llevaban a bastantes malentendidos –y algunos golpes de por medio – tenían bien en claro que él uno al otro era lo único que verdaderamente tenían y que además el dinero extra les venía de maravilla, por muy poco que les gustara eso. Dormían en donde podían y como podían hasta que con esfuerzo o artimañas –según dependiera del hermano – lograron juntar un poco de dinero para pasar algunas noches a la semana en un hotel de mala muerte.

Algunos años más tarde – tenían diecisiete y catorce años respectivamente - Cedric encontró a una pequeña niña de nombre Arianne y apellido desconocido –no lo recuerdo, decía – de apenas diez años, nunca menciono de donde venia, pero rápidamente le hicieron un lugar junto a ellos; era demasiado cruel dejarla a su suerte –aunque quizás menos problemático-

En un principio Ian no estaba de acuerdo; era una boca más que alimentar. Sin embargo cuando Cedric le propuso entonces, que fuera él quien le dijera a Ari – como le llamaban - que no podía permanecer más con ellos, Ian no pudo hacerlo. Fue ahí cuando comprendió que su nobleza no le dejaría nada bueno, pero no ha hecho mucho por cambiarlo.

Después de cumplir la mayoría de edad – Cedric había obtenido un trabajo real hacia un par de años – Ian hizo lo propio trabajando como comerciante en uno de los mercados, vendía su talento claro; algo que todavía le dejaba grandes ganancias.

Ari desarrollo una pequeña aversión por dicho don y una gran admiración por el empeño de Cedric en todo lo que hacía «chiquilla enamorada» le recitaba el hermano menor para molestarla.

Justo cuando cumplió lo veinte años – y después de que la diferencias entre el par de hermanos se hicieran cada vez más problemáticas – Ian decidió que era hora de seguir él solo –por mucho que le costara hacerse a la idea, Cedric estaba de acuerdo – fue entonces cuando en un pequeño arrebato de madurez, el chico tomo todo lo que tenia – todo en una maleta, una de las pequeñas – y se marcho en busca de quien sabe que cosas llegando Storybrooke, aquel lugar del que con el tiempo Ari le comenzó a hablar, si bien no es lo que esperaba, tenía la certeza de que podía servir de algo ahí.




Vida Anterior





Nombre Anterior Robert Longstride
Edad 27 años
Historia Vida Anterior
Robert estaba a punto de casarse con Marianne, una mujer tan bella que no era el único que la pretendía. Sin embargo, a pocas semanas de que aconteciera tal suceso, el principie Juan la proclamo como suya y declaro a Robert un hombre fuera de la ley, con una condena que terminaría con su vida detrás de los barrotes – o colgando de alguna soga – afortunadamente logra escaparse huyendo hacia el bosque en compañía de alguno de sus más cercanos amigos…

Robert en una especie de venganza decidió comenzar a robar a los compinches del príncipe y dar el dinero a gente de mayor necesidad, por lo que comenzó a ser considerado como el héroe de los que menos tenían, pero al mismo tiempo como un bandido por aquellos que poseían grandes lujos.

Marianne, quien fue encerrada por su padre en complicidad con el príncipe, consigue la ayuda de su confesor para escaparse y reunirse con Robert en el bosque, para que su historia por fin pudiera tener un final feliz, sin embargo antes de que pudieran reunirse, la maldición llego primero…
Datos extra «Tiene excelente puntería»
«Le gustan los olores fuertes»
«Aprendió a tocar la guitarra viendo a unos niños, cuando mendigaba por las calles»
Descripción Desvergonzado y seguro de sí mismo. Le cuesta trabajo seguir ordenes, aunque si sabe que de hacerlo puede obtener algo mejor a cambio hace su mejor esfuerzo.


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Ian Loxsley

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Re: Ian Loxsley

Mensaje por Bianca Venningen el Jue Dic 08, 2011 10:38 am

¡Bienvenido Ian! Esperamos que la pases bien y procura ser activo.

FICHA ACEPTADA


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